Tierra esotérica, de profunda fe religiosa, dunas, valles y sol, Ica es una zona agrícola por excelencia donde los campos de algodón, pallares, espárragos, cítricos y viñedos se alternan con extensos desiertos de texturas y colores impresionantes.
En el departamento también se pueden visitar bodegas vitivinícolas donde se producen deliciosos piscos y vinos de excelente calidad, la laguna de la Huacachina, un bello oasis a pocos minutos de la ciudad de Ica, enclavado entre dunas de arena, y Chincha, valle donde se originó la música negra peruana.